Golpe de Estado

Un golpe de Estado (calco del francés coup d'État) es la toma del poder político, de un modo repentino y -aunque no necesariamente- en la mayoría de los casos violento, por parte de un grupo de poder de ideología diferente, o no, a la del gobierno al que se destituye, vulnerando la legitimidad institucional establecida por un Estado, como por ejemplo desconocer los resultados de las urnas, y con ello, las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad, Esa sucesión pueden utilizarse figuras jurídicas que buscan estirar los conceptos jurídicos en la perspectiva de justificar legalmente el cambio de gobierno.

Se distingue de los conceptos de revuelta, motín, rebelión, "putsch", revolución o guerra civil. Usualmente estos términos se utilizan con poca propiedad o con intenciones propagandísticas, y en el transcurso de los hechos y procesos históricos se suelen combinar entre sí.

Atendiendo a la identidad de sus autores, suele presentar dos formas: el golpe de palacio o golpe de estado constitucional, cuando la toma del poder es ejecutada por elementos internos del propio gobierno, incluso de la misma cúspide gubernamental; el golpe militar o pronunciamiento militar, cuando la toma del poder es realizada por miembros de las fuerzas armadas. El pretorianismo es la influencia excesiva del poder militar en el gobierno civil, que en muchos de los casos lo llevan a cabo mediante los golpes de Estado o pronunciamientos.[1] Más recientemente se ha usado el término golpe de mercado para referirse a los cambios institucionales producidos por presiones de grupos económicos, utilizando mecanismos de desestabilización y caos en la economía.[2]

Origen y evolución del concepto

El concepto golpe de Estado (coup d'État) comenzó a ser empleado en Francia en el siglo XVII, para referirse a una serie de medidas violentas y repentinas tomadas por el Rey, sin respetar la legislación ni las normas morales, generalmente para deshacerse de sus enemigos, cuando el Rey mismo consideraba que eran necesarias para mantener la seguridad del Estado o el bien común.[3] En este sentido original, el concepto era muy similar a lo que se denomina en la actualidad "autogolpe", es decir, el desplazamiento de ciertas autoridades del Estado, por parte de la autoridad suprema.

El término se fue ampliando a lo largo del siglo XIX para significar la acción violenta de un componente del Estado, por ejemplo, las fuerzas armadas, con el fin de desplazar a la cabeza del mismo. El concepto se superpuso entonces, y a la vez se diferenció, del de "revolución", caracterizado sobre todo por estar principalmente organizado por civiles ajenos al Estado.

Ya en el siglo XX, en 1930 apareció el libro Técnica del colpo di Stato (Técnica del Golpe de Estado) de Curzio Malaparte, que impondría el uso generalizado del concepto, básicamente en su acepción moderna, a partir del análisis crítico de las acciones del fascismo y el nazismo. Malaparte aplica el concepto del golpe de Estado no sólo a una operación ejecutada por integrantes del Estado, sino también por poderes civiles, que -mediante la desestabilización del gobierno a través de acciones orientadas a generar caos social- provocan su caída y acceden al poder.

Para Malaparte, la diferencia sustancial del concepto de golpe de Estado con los de "guerra civil" y "revolución" es esencialmente el uso de la sorpresa y la escasa duración relativa de las operaciones, reduciendo "al mínimo el tamaño y la intensidad de la confrontación armada".[3]

En 1962, Samuel Finer escribió otro libro importante para la conceptualización del golpe de Estado: "The Man on Horseback: The Role of the Military in Politics" (tit. trad. Los militares en la política mundial).[4] La edición original de Finner fue ampliada en 1975 (Peregrine Books) y en 1976 (Penguin Books); en 1988 se realizó también una edición publicada por Westview Press.

Finner, pensando en los militares, distingue cuatro niveles de presión sobre el Estado, de los cuales considera legítimo sólo al primero:

  1. Presión sobre el gobierno o los parlamentarios, para influir a favor de sus intereses;
  2. Reclamos al gobierno o el parlamento bajo aviso de que, en caso de no ser aceptados, procederán a realizar acciones dañinas. Finner considera este nivel como extorsión ilegítima. Aun sin que el gobierno cambie, Finner sostiene que esta situación podría dar lugar a un "golpe de Estado tácito", en el que el gobernante toma las decisiones que le impone el grupo de presión.
  3. Uso de la violencia o amenaza de violencia para reemplazar al gobierno civil por otro gobierno civil.
  4. Uso de la violencia o amenaza de violencia para reemplazar al gobierno civil por un gobierno militar.[5]

En el curso del siglo XX, el golpe de Estado adoptó la forma típica de una acción de las fuerzas armadas desplazando por la fuerza al gobierno establecido. Sin embargo, sobre todo a partir del colapso de las dictaduras latinoamericanas, en la década de 1980, los golpes de Estado han ido adoptando formas más complejas y menos evidentes, mediante técnicas de desestabilización económica ("golpes de mercado") y generación de climas de caos social (saqueos, huelgas, etc.), que pueden ser agudizados mediante el uso de medios de comunicación de masas.

Diferencias y similitudes con otros conceptos emparentados

El concepto de "golpe de Estado" está emparentado con otros conceptos relacionados con trastornos del poder político, como los de revuelta, motín, rebelión, revolución o guerra civil. Estos términos se utilizan de ordinario con poca propiedad o con intenciones propagandísticas o de desinformación. En el transcurso de los procesos históricos, estos fenómenos no suelen presentarse en forma pura, sino combinados entre sí.

Características

El golpe de Estado lo puede provocar un grupo armado, fuerzas armadas sublevadas (rebelión militar) o fuerzas civiles y militares sublevadas (rebelión cívico-militar). En muchas ocasiones termina con la instauración de una dictadura. Por definición se produce contra cualquier gobierno, autoritario o no, y puede buscar instaurar cualquier otro diferente. Sin embargo, el sentido peyorativo que se aplica al término golpe de Estado hace que se utilice en la mayor parte de las ocasiones para referirse a intentos de instauración de dictaduras.

Este ataque a la legalidad y soberanía de un país implica la retención de los organismos depositarios de aquéllas. Estos órganos podrían ser el Gobierno o el Parlamento, en el caso de países democráticos, o el rey o dictador en otros sistemas de gobierno distintos. También es habitual el control de los medios de comunicación, la prohibición de cualquier tipo de oposición y la suspensión del Estado de derecho, al menos temporalmente.

Algunos diferencian el golpe de Estado del pronunciamiento militar, basándose en que éste último busca cambiar el Gobierno, pero sin llevar a cabo una usurpación ni derrocar el sistema vigente.

Cuando el golpe de Estado está propiciado por quienes ya se encuentran en el poder, y solamente se produce un cambio de régimen político sin cambiar las autoridades que desde él ejercen el poder, se suele denominar golpe de Estado constitucional o Autogolpe.

También importa destacar la existencia de golpes de Estado técnicos. Suelen darse de la siguiente forma: subsisten las autoridades, el parlamento, el poder judicial y el sistema legal en general, pero por una acción de desacato de tipo extorsiva de un grupo poderoso (militares, grupos económicos, etc.) la autoridad legal se ve menoscabada, y ese grupo poderoso logra que las autoridades adopten ciertas decisiones que los favorecen.

Medidas legales contra los golpes de Estado

Varias constituciones del mundo poseen normas especiales para prevenir y castigar a los responsables de la comisión de golpes de Estado, a la vez de un régimen penal para sancionar los delitos contra la democracia.

Estas normas están básicamente orientadas a dos situaciones:

Líderes actuales que han asumido el poder mediante un golpe de Estado

NombrePaísAño del golpe
Qabus bin Said al Said* Omán1970
Teodoro Obiang Guinea Ecuatorial1979
Yoweri Museveni Uganda1986
Omar Hassan Ahmad al-Bashir Sudán1989
Idriss Déby Chad1990
Yahya Jammeh** Gambia1994
Frank Bainimarama** Fiyi2006
Mohamed Uld Abdelaziz*** Mauritania2008
Prayuth Chan-ocha Tailandia2014

* Monarca que derrocó a su padre.
** Confirmados en el cargo consecuentemente mediante elecciones aparentemente libres.[8][9]
*** Confirmado posteriormente por un estrecho margen en las elecciones de 2009, que se consideraron como "satisfactorias" por los observadores internacionales.

Véase también

Referencias

  1. Ramón Gómez Martínez. El Estatuto Jurídico-Constitucional del militar de carrera en España. Antecedentes, fundamento y situación actual. Tesis doctoral. Universidad de Granada. Facultad de Derecho. Año 2008.
  2. Slatopolsky Cantis, Mario (1995). La caída de los tres gobiernos radicales, Buenos Aires: Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, ISBN 950-794-024-3.
  3. 1 2 Arrivillaga, Edgardo. 24 de marzo de 1976: un genuino golpe cívico militar que nadie quiere escribir, Inteligencia Estratégica, marzo de 2005.
  4. Finer, Samuel E. The Man on Horseback: the Role of Military in Politics, Londres, Pall Mall, 1962; Edición en español: Los militares en la política mundial, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1969.
  5. Finer, ob.cit.
  6. Safire, William (1991). On Language; When Putsch Comes to Coup, New York Times, 22 de septiembre de 1991.
  7. En el caso de la Argentina, la Constitución Nacional dispone en el art. 36 que los actos sancionados por autoridades que tomaren el poder por medio de la fuerza, serán "insanablemente nulos".
  8. «Gambia, Country Reports on Human Rights Practices». State.gov. 4 de marzo de 2002. Consultado el 30 de julio de 2011.
  9. «Central African Republic, 2008». Freedom House. 10 de mayo de 2004. Consultado el 30 de julio de 2011.

Bibliografía

Enlaces externos

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